Receta · 5 minutos
Guacamole tradicional mexicano fácil
La receta auténtica, sin atajos ni invenciones. Aguacate Hass maduro, cebolla morada, cilantro fresco, tomate, lima y chile serrano. Eso es todo.
Ingredientes (4 raciones)
- 2 aguacates Hass maduros
- ¼ de cebolla morada bien picada
- 1 puñado de cilantro fresco picado
- 1 tomate maduro pequeño en daditos
- 1 chile serrano (o jalapeño) picado fino
- Zumo de 1 lima
- Sal en escamas al gusto
Preparación · 5 minutos
- Parte los aguacates por la mitad y retira el hueso. Vacía la pulpa en un bol.
- Aplástalos con un tenedor dejando algunos trozos. No purées — la textura es media-rústica, no crema.
- Añade la cebolla morada, el cilantro, el tomate y el chile, todo muy bien picado.
- Exprime la lima por encima. El ácido cítrico evita la oxidación y aporta frescor.
- Sazona con sal en escamas al gusto. Mezcla suavemente y sirve inmediatamente con totopos o tortilla.
Trucos para que salga perfecto
- Aguacate maduro de verdad: debe ceder a la presión sin hundirse. Si está duro, espera 1-2 días o métele en una bolsa con manzana.
- Cebolla morada (no blanca): aporta dulzor sin amargor. Pícala lo más fino posible.
- Cilantro fresco, no seco: es la diferencia entre un guacamole de bar y uno auténtico. Si no te gusta, prueba con perejil — pero ya no será mexicano.
- Lima, no limón: la lima da el toque cítrico-tropical característico. El limón puede sustituir si no encuentras lima.
- Sal en escamas al final: mejor textura y sabor que la sal fina.
¿Cómo conservarlo?
El guacamole se oxida muy rápido — en 1-2 horas se vuelve marrón si lo dejas en la encimera. Para guardarlo:
- Pásalo a un recipiente, alísa la superficie y cubre con una capa de zumo de lima encima.
- Tapa con film bien apretado o en un tupper hermético sin aire.
- Refrigera. Aguanta 1-2 días con buen aspecto.
Si te sobró media mitad de aguacate sin usar, considera una funda de silicona alimentaria que la conservará hasta 5 días en nevera sin oxidación.
Variaciones que sí valen la pena
- Con granada: añade granos crudos al final. Da color y dulzor crujiente.
- Con mango maduro en daditos: versión más afrutada, ideal con pescado.
- Con ajo asado: 1 diente, sin chile. Más mediterráneo.