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Cómo evitar que el aguacate
se ponga marrón.

Aguacates partidos sobre encimera

El aguacate se oxida en cuanto el aire toca su pulpa. Lo que pasa por dentro es una reacción enzimática: el oxígeno reacciona con la enzima polifenol oxidasa y la fruta se vuelve marrón. No está mala, sólo fea. Y en muchos casos, acaba en la basura.

Aquí van cinco maneras probadas de frenarlo, ordenadas de la peor a la mejor.

1. Limón (funciona, pero cambia el sabor)

Un chorrito de limón sobre la pulpa baja el pH y ralentiza la oxidación. Funciona unas horas y va perfecto para guacamole, donde el sabor del cítrico encaja. Para tostada al día siguiente: el aguacate sabrá a limón.

2. Aceite de oliva

Una capa fina de aceite aísla la pulpa del aire. Mejor que el limón si no quieres alterar el sabor. Aguanta hasta 24h en la nevera. Inconveniente: te queda una pulpa aceitosa que tienes que retirar antes de comer.

3. Cebolla en el tupper

El truco de las abuelas: meter el aguacate en un tupper hermético junto a un trozo de cebolla cruda. Los compuestos sulfurados de la cebolla retrasan la oxidación. Funciona, pero el aguacate huele a cebolla al día siguiente.

4. Dejar el hueso

Mito popular, ciencia regular. El hueso protege solo la zona que tapa. El resto de la pulpa expuesta al aire se oxida igual. Útil para guardar la mitad que no usas, no para la otra.

5. Sello hermético (la solución de verdad)

La oxidación se para si no hay oxígeno. Una funda de silicona que abrace la mitad y selle herméticamente elimina el problema de raíz. Sin sabores extraños, sin aceite, sin cebolla. Lo metes a la nevera y al día siguiente lo abres como si nada.

Es lo que hace Lexalup. Hasta 5 días después, el aguacate sigue verde y firme. Y la funda dura años.

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